Soy Luly Almada, Licenciada en Psicología. Mi formación incluye Maestrías en Psicoterapia Gestalt Infantil y Educación Familiar, así como certificación en Inteligencia Emocional en las Familias.
Desde antes de elegir mi carrera, sabía que quería trabajar con personas. Siempre fui una persona muy sensible, consciente de mis emociones y profundamente interesada en entender las de los demás. Me intrigaba el bienestar, las relaciones humanas y la manera en que nuestras emociones influyen en cómo vivimos.
Fue así como decidí estudiar la Licenciatura en Psicología, una de las mejores decisiones de mi vida. Desde entonces, no he dejado de formarme. La salud mental no es solo mi profesión, es una pasión constante. Posteriormente cursé la Maestría en Psicoterapia Gestalt Infantil, donde tuve la oportunidad de acompañar a niños y sus familias. Ver la transformación en los pequeños, sus caritas al llegar al consultorio y el alivio de los padres al sentirse acompañados, confirmó que estaba en el camino correcto. Más adelante realicé una Maestría en Educación Familiar, ampliando mi enfoque hacia el trabajo con padres de familia. Hoy acompaño a madres y padres en procesos de crianza, brindando mentoría y orientación que fortalecen la relación con sus hijos en cada etapa del desarrollo. Estoy certificada en Inteligencia Emocional en las Familias y en el programa PET (Padres Eficaces y Técnicamente Preparados), donde profundicé en modelos de comunicación efectiva. También soy Coach en Fortalezas, convencida de que cuando aprendemos a reconocer y equilibrar nuestras fortalezas, podemos construir un bienestar más sólido y consciente.
Con el paso del tiempo comprendí que, como mujeres, atravesamos distintas crisis existenciales que muchas veces vivimos en silencio: momentos donde no nos sentimos suficientes, donde dudamos de nuestro valor o donde nuestras relaciones comienzan a reflejar nuestras propias inseguridades. Estas etapas no significan debilidad, sino oportunidades de crecimiento cuando contamos con el acompañamiento adecuado. La menopausia, por ejemplo, es una transición profunda a nivel físico, hormonal y emocional. Es una etapa que yo misma transité sin el conocimiento ni el acompañamiento especializado que hoy sé que puede marcar una gran diferencia. Esa experiencia me llevó a enfocarme en acompañar a mujeres en esta etapa, ayudándolas a comprender sus cambios, fortalecer su autoestima y desarrollar recursos emocionales para vivirla con mayor claridad y seguridad.
Creo firmemente que cuando una mujer trabaja su autoestima, mejora su comunicación y aprende a regular sus emociones, sus relaciones también se transforman: con sus hijos, con su pareja, en su entorno laboral y consigo misma. A veces necesitamos apoyo para mejorar la comunicación en casa, para ejercer una autoridad más segura en la crianza o simplemente para reencontrarnos con quienes somos.
Sé que se puede estar mejor. He visto cómo, con acompañamiento adecuado, claridad emocional y compromiso personal, las personas transforman su manera de relacionarse consigo mismas y con quienes aman.
Te acompaño con respeto, sensibilidad y profesionalismo en tu proceso.